Radio Clásica

Argentina

El Rossini Opera Festival de Pésaro 2026: el belcanto en su casa

PorBeckmesser

Ago 10, 2026

El Rossini Opera Festival de Pésaro 2026: el belcanto en su casa

Festival Rossini Pesaro piazza popolo. El Rossini Opera Festival de Pésaro 2026: el belcanto en su casa

Piazza del Popolo

Gioachino Rossini nació en Pésaro el 29 de febrero de 1792, en una ciudad de provincias de las Marcas que no tenía ninguna razón especial para que allí naciese el compositor más exitoso de su época. Su padre tocaba la trompa en los teatros locales; su madre era cantante.

Con esos antecedentes y ese apellido —Rossini en italiano significa literalmente «los pelirrojos»— el niño aprendió a escribir ópera antes de que la mayoría de sus contemporáneos aprendieran a leerla. A los dieciocho años había compuesto ya su primera ópera. A los veintiuno, Tancredi y L’Italiana in Algeri le daban fama en toda Italia. A los treinta y siete, Guillermo Tell le convertía en el compositor más célebre de Europa. Y a los treinta y siete años y medio, sin explicación convincente para nadie, dejó de escribir óperas para siempre.

Los treinta y nueve años de silencio que siguieron, rotos solo por el Stabat Mater y alguna página de sus Péchés de vieillesse, siguen siendo uno de los grandes enigmas de la historia de la música. Rossini vivió hasta los setenta y seis años, rodeado de admiradores en París, cocinando con maestría y callando como una tumba sobre los motivos de su retirada. Murió en 1868. Se tardó más de un siglo en recuperar la mayor parte de su catálogo: sus óperas serias, sus tragedias, sus títulos intermedios entre la farsa y el drama, permanecieron olvidados durante décadas mientras solo las comedias más populares resistían en los teatros.

El Rossini Opera Festival de Pésaro 2026: el belcanto en su casa

El Rossini Opera Festival de Pésaro

El Rossini Opera Festival nació en 1980, en Pésaro, con una misión muy concreta: recuperar ese catálogo perdido, devolverlo a los escenarios con el rigor que merece y crear la cantera de voces —los famosos tenores de agilidad, las sopranos y mezzo de coloratura, etc.— que Rossini exige y que los teatros convencionales han dejado de formar.

En cuarenta y seis ediciones el ROF ha cumplido esa misión con una consistencia admirable, convirtiéndose en el único festival del mundo dedicado íntegramente a un solo compositor y en la referencia mundial del belcanto decimonónico. La Accademia Rossiniana, que lleva el nombre del maestro Alberto Zedda, ha formado generaciones de cantantes que luego han triunfado en los grandes escenarios. Juan Diego Flórez debutó aquí en 1996 y treinta años después es su director artístico.

La inauguración, en el Auditorium Scavolini el 11 de agosto, corresponde a la única nueva producción de la edición: Le Siège de Corinthe, con dirección musical de Carlo Rizzi y puesta en escena de Davide Livermore, en su quinta producción para el festival. Se trata de una de las óperas serias más ambiciosas de Rossini, raramente representada fuera de Pésaro. El reparto reúne a Adrian Sâmpetrean como Mahomet, Vasilisa Berzhanskaya como Pamyra y Maxim Mironov como Néoclès, junto a Simón Orfila, Tianxuefei Sun, Giuseppe De Luca y Anna-Doris Capitelli.

Juan-Diego-FLorez-c-Rossini-Opera-Festival

Juan Diego Flórez (c) Rossini Opera Festival

El Teatro Rossini acoge dos reposiciones de producciones que han hecho historia en el festival. La primera es L’occasione fa il ladro, única aparición en el ROF del legendario Jean-Pierre Ponnelle, firmada en 1987 y dirigida en esta ocasión por Alessandro Bonato. Ponnelle, maestro indiscutido de la dirección de escena del siglo XX, dejó en este título su único trabajo rossiniano y uno de sus más ingeniosos. La segunda es La scala di seta en la producción de Damiano Michieletto, nacida en Pésaro en 2009 —donde el director véneto inició su carrera internacional— y llevada después a la Royal Opera House de Muscat, con Iván López-Reynoso en el podio.

Il viaggio a Reims regresa en la producción histórica de Emilio Sagi creada para el ROF de 2001, interpretada por los jóvenes de la Accademia Rossiniana. El título más festivo del catálogo rossiniano en manos de los cantantes del futuro: una combinación que en Pésaro tiene la naturalidad de las cosas bien pensadas.

El programa de conciertos tiene su momento más emotivo en el Flórez 30, que celebra el trigésimo aniversario del debut del tenor peruano —y actual director artístico del festival— en el ROF. Flórez llegó aquí en 1996 como desconocido y salió como figura. Lo que ocurrió en el Teatro Rossini aquella noche pertenece ya a la mitología del belcanto. Cuatro Conciertos del Belcanto a cargo de Matteo Mancini y Giuseppe Toia, Dave Monaco, Adrian Sâmpetrean y Simón Orfila completan el ciclo, junto al Stabat Mater de clausura bajo la dirección de Domingo Hindoyan.

Pésaro en agosto es también playa, gastronomía de las Marcas y la cercanía de Urbino, ciudad natal de Rafael. El festival tiene la virtud de los mejores: no necesita competir con nadie porque no hay nadie con quien competir. En Rossini, el ROF es el primero y el último.

Gonzalo Alonso

The post El Rossini Opera Festival de Pésaro 2026: el belcanto en su casa first appeared on Beckmesser.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *