Una propuesta que va más allá de una función accesible: el Teatro desarrolla dispositivos específicos para que personas con distintas discapacidades puedan anticipar, explorar y vivir la experiencia teatral.
El Teatro del Bicentenario, dependiente del Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte, desarrollará en el marco de Moliendo a Molière, producción integral de la institución con libro y dirección de Emiliano Dionisi, una serie de dispositivos y experiencias accesibles especialmente diseñados para distintos públicos.
La propuesta parte de una idea: la accesibilidad no comienza cuando se levanta el telón.
Por eso, el Teatro no se limita a adaptar una función, sino que desarrolla diferentes dispositivos alrededor de la experiencia escénica, teniendo en cuenta las necesidades de cada público.
Estos dispositivos permiten anticipar la experiencia, explorar el espacio y los elementos de la puesta, comprender diferentes aspectos de la obra y participar de manera activa, favoreciendo un acercamiento a las artes escénicas desde distintas formas de percepción y comunicación.
Se trata de una propuesta que busca ampliar las formas posibles de vivir el teatro, generando condiciones para que más personas puedan acercarse, disfrutar y participar de una experiencia artística.
Una experiencia diferente para cada necesidad
La programación comenzará el jueves 10 de septiembre, a las 15 h, con un ensayo general distendido, destinado a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otras condiciones que requieren un entorno adaptado.
En esta experiencia se implementarán recursos específicos para favorecer un entorno predecible, cuidado y confortable, con adecuación de estímulos, organización de los espacios y recursos destinados a facilitar la regulación durante la experiencia teatral.
El martes 15 de septiembre, a las 15 h, se realizará una función destinada a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.
Al finalizar la función, a las 16:30 h, tendrá lugar un taller vivencial inclusivo, diseñado como una instancia participativa vinculada con la obra y su universo escénico.
A través de la exploración sensorial, los participantes podrán acercarse a los personajes, la historia y diferentes elementos de la puesta en un entorno adaptado.
El miércoles 16 de septiembre, a las 15 h, se ofrecerá una función destinada a personas con discapacidad visual.
La experiencia comenzará a las 14 h con una visita táctil sobre el escenario, en la que los participantes podrán explorar mediante el tacto distintos elementos de la puesta, como la escenografía, el vestuario y los objetos utilizados en escena.
La actividad estará acompañada por músicos y actores , que brindarán información descriptiva para favorecer un acercamiento integral a la obra.
Finalmente, el sábado 19 de septiembre, a las 18 h, se realizará una función destinada a personas con discapacidad auditiva, que contará con intérpretes de Lengua de Señas Argentina (LSA) y recursos adaptados para favorecer el acceso a la producción sin barreras comunicacionales.
Accesibilidad como parte de la experiencia artística
Cada una de estas propuestas fue pensada desde las características y necesidades de sus destinatarios.
El objetivo no es solamente facilitar el ingreso a una sala, sino generar las condiciones para que cada persona pueda encontrarse con la obra, comprenderla, explorarla y disfrutarla desde sus propias posibilidades.
Para el Teatro del Bicentenario, esto implica pensar la accesibilidad como parte de la experiencia artística y no como un recurso agregado posteriormente.
Moliendo a Molière propone, así, distintas puertas de entrada al teatro. Porque ampliar el acceso a las artes escénicas también significa imaginar nuevas maneras de encontrarnos con ellas.