El 2 de agosto arranca la 87 Quincena Musical de San Sebastián, con una Jornada Inaugural que sintetiza el espíritu de un festival caracterizado por la calidad y heterogeneidad de sus propuestas, enfocado en artistas internacionales y locales, consagrados y emergentes, comprometido con la difusión del patrimonio musical y también con la nueva creación, y que busca crear comunidad siendo accesible a públicos diversos, en espacios clásicos y singulares, creando puentes entre diferentes disciplinas artísticas.
Del 2 al 30 de agosto, San Sebastián volverá a convertirse en capital europea de la música con la celebración de la edición 87ª. La imagen de esta edición la ha creado la pintora bilbaína Mari Puri Herrero, referente del arte vasco del siglo XX. Su cartel, dominado por el azul en tonos que evocan el mar y el aire, y rematado por haces rojizos sobre fondo anaranjado, sintetiza visualmente la escucha atenta y la fusión de naturaleza y figura humana que caracterizan su obra. Herrero se suma así a la larga nómina de artistas vascos que, desde los años noventa, ponen rostro gráfico al festival.
La jornada de apertura, el 2 de agosto en el Auditorio Kursaal, recupera a un viejo conocido: el tenor peruano Juan Diego Flórez regresa a Donostia después de más de dos décadas de ausencia. Respaldado por treinta años de triunfos en la Metropolitan Opera de Nueva York, el Teatro alla Scala, la Royal Opera House y la Arena de Verona, Flórez ofrecerá un recital junto al pianista Vincenzo Scalera con un programa que recorre la ópera italiana y francesa —Verdi, Donizetti, Bellini, Rossini, Massenet, Gounod—, la zarzuela y la música latinoamericana. Significativamente, ese mismo programa cerrará el Festival de Salzburgo el 30 de agosto, lo que convierte a San Sebastián en el punto de partida de uno de los recitales del verano.
El 6 de agosto, Daniel Harding regresa al festival al frente de la Mahler Chamber Orchestra, conjunto con el que lleva décadas construyendo un lenguaje orquestal de precisión y flexibilidad ejemplares. Le acompañará como solista Daniil Trifonov, pianista que la Quincena sitúa en la estela de los grandes del instrumento. Una semana después, el 13, será el turno de Grigory Sokolov, artista de culto que disecciona las partituras con una minuciosidad casi ascética. En este regreso interpretará obras de Beethoven y Schubert.
La cita del 12 de agosto en el Teatro Victoria Eugenia tiene un marcado carácter conmemorativo: bajo el título Arriaga harrigarria, la Euskadiko Orkestra dirigida por Juanjo Mena rendirá homenaje al compositor vasco Juan Crisóstomo Arriaga en el bicentenario de su fallecimiento. El programa incluye la Obertura de Los esclavos felices, la Sinfonía en re mayor, el Stabat Mater y el O Salutaris Hostia, con la participación coral de la Easo Abesbatza.
El 17 de agosto, la danza ocupará el Teatro Victoria Eugenia con el decimonoveno espectáculo de Eva Yerbabuena: Yerbagüena (oscuro brillante), una reflexión coreográfica sobre la dualidad entre rigidez y flexibilidad, luz y oscuridad, tradición y vanguardia. Dos días más tarde, el 19, el festival desplegará toda su potencia coral y orquestal vasca para abordar la Gran Misa de Muertos de Berlioz, una de las obras más monumentales del repertorio sinfónico-coral. La Euskadiko Orkestra y la Bilbao Orkestra Sinfonikoa se unirán al Orfeón Donostiarra y la Easo Abesbatza bajo la batuta de Erik Nielsen, con John Matthew Meyers como solista barítono.
El 22 de agosto, Sir John Eliot Gardiner debuta en Donostia con su proyecto más reciente, The Constellation Choir & Orchestra, fundado en 2024 como culminación de toda una vida dedicada a la excelencia interpretativa. Bajo su dirección sonarán la Canción del destino de Brahms y la Segunda Sinfonía Lobgesang de Mendelssohn.
Los días 25 y 26 llega la Seoul Philharmonic Orchestra con su titular Jaap van Zweden: el primer programa mezcla la Sinfonía nº 40 de Mozart, los Pinos de Roma de Respighi, el Concierto para violín de Mendelssohn con la coreana Bomsori y el estreno de Inferno, encargo del compositor Jung Jae-il —autor de las bandas sonoras de Parásitos y El juego del calamar—; el segundo programa presenta la Novena de Beethoven con el barítono Matthias Goerne y la Easo Abesbatza.
El festival se cierra los días 29 y 30 con la doble visita de la Orquesta Filarmónica de la Scala de Milán y Riccardo Chailly, con la chelista Julia Hagen como protagonista del primer concierto en el Concierto para violonchelo de Dvorak.
Junto a todo esto, la Quincena mantiene sus ciclos de Música Antigua y Música de Cámara en el Museo San Telmo, Órgano, Música Contemporánea, Jóvenes Intérpretes, Quincena Andante y una Quincena Infantil que este año se traslada a Tabakalera. La venta general de entradas arrancó precisamente hoy, 19 de mayo.
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