
No caben dudas de que la mujer más importante de la historia del espectáculo argentino fue Tita Merello. La simultaneidad de talentos artísticos múltiples, su capacidad de trascender a partir lo profundo de su pensamiento y una popularidad magnética motorizada por un temperamento arrasador, la mantienen como la máxima exponente femenina del espectáculo en el país.
