El poeta W. H. Auden, en su quinta lección sobre Shakespeare, dedicada enteramente a Romeo y Julieta, nos pone en alerta de varias cosas interesantes y extrapolables tanto a la versión coreográfica y actual de Mats Ek (Malmö, 1945), titulada Julieta y Romeo, programada en el Teatro Real de Madrid hasta el domingo, como a otros productos coréuticos anteriores: ¿por qué encontramos un disfrute casi plástico en la consecución representada de la tragedia, y específicamente, de la que comporta el amor y el enamoramiento? Dice Auden: “Ateniéndonos a la palabra escrita, la idea de enamoramiento romántico existe desde hace tan solo 800 años y solo en Occidente” (ya hoy de camino a los 900, si tenemos en cuenta que Auden decía esto en 1946 en su ya hoy mítico ciclo de conferencias sobre Shakespeare en la New School del Greenwich Village). Esa fascinación y ese goce, esa tensión con un fuerte sustrato de anhelo poético, sucede en la creación de Ek desde que sube el telón. Chaikovski hace el resto: es el cómplice ideal para tal aventura.